Recuerdo el primer viaje que hice por Italia con mi amigo Sergio, con el que recorrí en coche gran parte de Umbria y de Toscana, y en el que constantemente mi amigo me decía: “¡Guarda, Ramón…”! cuando hablábamos de política o me quería explicar algo de alguna comida o me contaba cualquier curiosidad artística o histórica. Confieso que los primeros dos días no entendía nada y miraba lo que tenía en las manos para guardarlo…
Comencé a sospechar el significado y le pregunté para confirmarlo: “Sergio, cuando dices ‘guarda’, ¿me quieres decir que mire?”. Unas risas. “Sí, claro, excusa Ramón… Mira, mira…” Ese día aprendía la lección (el imperativo del verbo “guardare”).
Hace un par de días viendo un -otro- partido de baloncesto del Mundial que se acaba esta tarde, me sorprendió escuchar que durante el tiempo muerto de la selección de Argentina, hasta dos jugadores argentinos llamaban la atención de sus compañeros con esa misma forma: “¡Guarda, cortas por debajo y recibes…!” No voy a descubrir las relaciones entre Italia y Argentina pero no estoy seguro de si es algo habitual en la variedad del español de Argentina o de si es una costumbre de algunos jugadores que hayan jugado en la liga italiana… yo sospecho que es lo primero.