Una de las cosas que más me gustan de Francia es la cultura del queso. Yo, como gran aficionado a esta deliciosa comida, pongo gran interés en mis viajes en probar diferentes tipos y en estudiar la forma y el momento cuando se comen.

En Francia, el queso tiene un lugar específico en todas las comidas: tras los platos principales y antes del postres. Es el momento del queso. El queso es sagrado, el tiempo para que se coma también lo es. ¡Me encanta!

En España el queso se come como aperitivo, normalmente. A veces, hay quien sustituye el postre por el queso, pero lo habitual es tomarlo como tapa o como entrante o como raciones para compartir, como el jamón.

Otro día hablaré del jamón ibérico (que merece un post para él solo).