Siempre es buen momento para abordar cuestiones culturales. Ya comenté en otro post anterior el tema del baño en algunos países. Lo mismo ocurre con la lavadora, electrodoméstico que los españoles ubicamos sin dudar bien en el lavadero (los que lo tienen) bien en la cocina (junto al frigorífico, el microondas o el horno).

Sin embargo, eso es algo que choca a los extranjeros (según declaración de los alumnos) que vienen a vivir o a pasar un tiempo en España, ya que la lavadora, en muchos países, suele estar en el cuarto de baño (si no está el lavadero).

Normalmente, uso estas diferencias culturales -el bañol, la lavadora, por ejemplo, en el caso de la casa- y las llevo al aula convertidas en actividades para que se desarrolle la dimensión intercultural de los participantes en el curso (y el profesor es un participante, no lo olvidemos).