Hablábamos en clase sobre viajes e hicimos un ronda entre los alumnos de preguntas sobre las ciudades favoritas. ¿Cuál es la ciudad más romántica, más limpia, más divertida, más interesante por la cultura, etc.? Cuando hablábamos de ciudades limpias y sucias, una alumna china nos contó que en Singapur está prohibido comer chicle.
El comentario pasó un tanto desapercibido en clase pero yo no podía dejar de pensar en ello y volví sobre el tema pensando que la cosa era que estaba prohibido escupir y/o tirar el chicle al suelo… pero no, mi alumna insistía en que está prohibido comer chicle. Es más, afirmaba que no se venden chicles en Singapur. Bien, ahí quedó la cosa, pensando que ella sabía mucho más que yo de Singapur.
Y al llegar a casa, me puse a buscar información y la primera entrada que arroga Google ante la búsqueda “Singapur chicle” es… ¡una noticia de El País de 1992!
El Gobierno de Singapur ha dictado una ley, en vigor desde hoy, que prohíbe la importación, fabricación y venta de chicle. El argumento es la, conducta incivilizada de sus consumidores, que, pegando la goma de mascar en puertas y paredes, han perjudicado el funcionamiento de metros, trenes y ascensores.
En 2002 un diario mexicano publicaba que Singapur se mantenía firme en su prohibición. En 2010 una noticia similar a la anterior aseguraba, esta vez en el portal Terra, que el gobierno no deroga la ley y citaba las palabras de un responsable del gobierno del país asiático:
Mascar goma no ha sido un problema desde que entró en efecto la prohibición. Nos preocupa que levantarla provoque suciedad en los lugares públicos
Esta es la última noticia que he encontrado así que supongo que sigue en vigor. No obstante, es alucinante la prohibición. Comparto con vosotros mi alucine :)