Que sí, que sí… el título me ha quedado un tanto largo pero no he podido ser más conciso para transmitir esa idea. Esta noche viviremos una experiencia internacional y pluricultural en muchas de nuestras casas. En la mía, por supuesto. Claro, en torno a la comida y la bebida.

En casa tenemos cerveza checa, vinos españoles -tinto de la Ribera del Duero y blanco de Galicia-, agua mineral envasada en unos monísimos tubos de una marca noruega de agua, aperitivos de estilo japonés con salmón y soja, carne y pescado españoles, quesos holandeses, franceses, suizos, españoles e italianos, un postre italiano -la panna cotta- y, para terminar, dulces y turrones españoles, café colombiano, ron dominicano o whisky escocés… con refrescos estadounidenses.

Feliz Navidad y… ¡que aproveche!