Ayer me contaba una profesora que en Suiza, cuando te compras una casa o alquilas un apartamente, junto al contrato y las llaves, te dan un libro que, a modo de manual de instrucciones de un electrodoméstico, te informa de cuándo se recoge la basura, a qué hora puedes clavar un cuadro y desde qué hora está prohibido ducharse.

Después, a ese librito, si además de cambiar de piso has cambiado de ciudad, hay que sumarle lo que dice la ley en cada uno de los cantones… por no hablar de que si al desplazarte unos kilómetros por el país te han cambiado también el idioma.