¡144! Eso es lo que significa la palabra gros… según me contaron cuatro alumnas holandesas, en su lengua materna, esa palabra se significa doce docenas… y os preguntaréis (al menos eso me pregunté yo, eso les pregunté yo): ¿cuándo usáis gros?, ¿qué compráis en semejantes cantidades? La respuesta: nada. En fin, “no se usa, pero porque no queremos”, como diría el castizo.
Mis amigos, familiares y hasta conocidos saben que desde mi visita a Estambul en mayo de este año me he enamorado de esa ciudad, de Turquía y de su gente, entre los que mis amigos -Baris, Gamze, Beste, Damla…- son los mejores especímenes :) Dicho esto, paso a la anécdota: hoy, en clase, al despedirme de mi alumna turca le he preguntado cómo se decía “adiós” (ya que controlo el saludo, “merhaba”, me dispongo a ampliar mi repertorio de turco con la despedida). Ülgen me ha explicado (ver la foto) que si eres la persona que te quedas dices “hoşçakal” (que se podría traducir como ‘que te quedes bien’, ‘que tengas buena estancia’) pero si eres quien se va te despides con un simpático “güle güle” (‘sonrisa, sonrisa’). Comentándolo con los compañeros hemos caído en la cuenta que la idea de dos tipos de despedidas se parece bastante a nuestros tradicionales “quedad con Dios” o “id con Dios”.
Hace unos días, viendo un reportaje sobre la producción del cristal, aprendí algo nuevo y curioso. La palabra cristalizar deriva, eso no es ningún descubrimiento, de la palabra cristal. Veamos algunos ejemplos del uso de este verbo en la prensa reciente:
Pues el sentido viene de la diferencia entre el vidrio y el cristal. Se tiende a pensar, erróneamente, que la única diferencia es que el vidrio es más tosco que el cristal, que sería más fino. Sin embargo, la diferencia es más profunda y atañe a la organización de los átomos que, en el caso del cristal, están dispuestos en una red tridimensional, guardando un orden y unas ciertas simetrías, repitiendo infinitamente la disposición formando una estructura cristalina, mientras que el vidrio no tiene sus átomos ordenados y su estructura tridimensional no forma una red con simetría. Las cosas, pues, cristalizan, porque llegan a buen puerto, es decir, a la perfección, esa perfección de la organización simétrica de la red de átomos del cristal.
Echándole un vistazo al DRAE, me doy cuenta de que, mientras el adjetivo cristalino es ‘lo parecido al cristal’ (lo usamos para decir que algo es claro, transparente, limpio… todas ellas características positivas), vidrioso es la persona ‘que fácilmente se resiente, enoja o desazona’ o algo ‘que fácilmente se quiebra o salta’, indiscutiblemente negativo.
Recuerdo el primer viaje que hice por Italia con mi amigo Sergio, con el que recorrí en coche gran parte de Umbria y de Toscana, y en el que constantemente mi amigo me decía: “¡Guarda, Ramón…”! cuando hablábamos de política o me quería explicar algo de alguna comida o me contaba cualquier curiosidad artística o histórica. Confieso que los primeros dos días no entendía nada y miraba lo que tenía en las manos para guardarlo…
Comencé a sospechar el significado y le pregunté para confirmarlo: “Sergio, cuando dices ‘guarda’, ¿me quieres decir que mire?”. Unas risas. “Sí, claro, excusa Ramón… Mira, mira…” Ese día aprendía la lección (el imperativo del verbo “guardare”).
Hace un par de días viendo un -otro- partido de baloncesto del Mundial que se acaba esta tarde, me sorprendió escuchar que durante el tiempo muerto de la selección de Argentina, hasta dos jugadores argentinos llamaban la atención de sus compañeros con esa misma forma: “¡Guarda, cortas por debajo y recibes…!” No voy a descubrir las relaciones entre Italia y Argentina pero no estoy seguro de si es algo habitual en la variedad del español de Argentina o de si es una costumbre de algunos jugadores que hayan jugado en la liga italiana… yo sospecho que es lo primero.
Me suele ocurrir que algunos alumnos nos cuentan que “han conducido” a Tarifa el fin de semana para hacer surf o que después de clase “van a andar” a la playa. En español usamos el verbo ir (He ido a Tarifa. Voy a ir a la playa) mientras que la forma como hacemos el recorrido se especifica como complemento modal: en coche, a pie, andando… Por otra parte, los verbos conducir o andar los solemos usar para hacer referencia a la propia actividad (Ando todos los días una hora. Mi hermano conduce muy mal).
Normalmente les ocurre a alumnos de lengua materna inglesa o alemana, entre otras, en las que sí es posible decir eso de “he conducido” a Tarifa o “voy a andar” a la playa.
Efectivamente, esta frase podría haberla dicho Radomir Antic o Svetislav Pesic, ambos entrenadores serbios, el primero de fútbol y en segundo de baloncesto. O bien, cualquiera de nuestros alumnos que tienen como lengua materna el serbio o el croata o el eslovaco o el ruso. He estado preguntando en clase y me han confirmado que en esas lenguas no existe el artículo, lo que nos ayuda a entender la construcción de ese tipo de frases que, sobre todo, escuchamos en muchas ruedas de prensa… y en muchas clases.
Una de mis pasiones es el baloncesto, muchos lo sabéis. Durante los años que el italiano Sergio Scariolo -actual seleccionador nacional de España- estuvo entrenando al Unicaja en Málaga he escuchado sus ruedas de prensa tratando, además de aprender un poco de este precioso juego, de descubrir algún error en su español, tarea realmente ardua ya que habla a la perfección. Ni un subjuntivo, ni una preposición… nada. Sin embargo, tenia la sensación de que cuando usaba el adverbio ‘seguramente’ no lo hacía con intención de expresar probabilidad sino certeza.
Durante el Mundial de Turquía que se está disputando estos días, otro grandísimo entrenador italiano, Ettore Messina, histórico preparador del CSKA de Moscú y actual director técnico del Real Madrid, está comentando algunos partidos para La Sexta, el canal de televisión que, junto a Marca TV, está emitiendo los partidos del campeonato. Efectivamente, aunque su español dista mucho del de su homólogo y compatriota Scariolo, ese mismo error lo he detectado. Por ejemplo, cuando dice ‘Seguramente España está atacando mejor que el partido contra Francia’ realmente quiere decir que es un hecho y no una apreciación probable.
He preguntado a mi alumna milanesa Sara y me ha confirmado que en italiano ‘seguramente’ significa ‘seguro’. Es interesante estar atento y hacer ver a nuestros alumnos italianos este matiz de significado y sus efectos en la sintaxis.
Seguramente, si eres profesor de español, habrás escuchado muchas veces esa frase o alguna similar, especialmente de alumnos de lengua materna italiana o que hablan italiano como segunda lengua. Desde siempre he tenido la mosca detrás de la oreja porque si bien hay muchas situaciones en las que se debe utilizar subjuntivo en las que los estudiantes usan indicativo y viceversa (aunque viceversa ocurre menos), esta es una de las funciones en las que menos errores ocurren. Suele estar claro que “creo que” es con indicativo.
Me fijé en que muchos de los alumnos italianos suelen cometer ese error y en cuanto he preguntado y mirado un poco en libros he descubierto que la traducción de “creo que es” en italiano es “penso che sia”, en subjuntivo. Otro ejemplo: “creo que está bien” es “credo che stia bene”. Blanco y en botella…
Suelo hacer bastante hincapié a los alumnos italianos o que hablan italiano en esta situación. Es una forma de anticipar posibles/probables errores.
La clase de hoy ha sido muy divertida. Suelo pasar una encuesta sobre conocimientos socioculturales sobre España y les pido que preparen una similar sobre sus respectivos países. Esta semana hemos aprendido un montón de España, de Alemania, de Austria, de Rusia, de Italia y de China, de donde son los alumnos de la clase y un servidor.
Precisamente de estos dos últimos países es la anécdota que os cuento. La última pregunta de la encuesta sobre China y los chinos era así: ¿Cómo se dice ‘joder’ en chino? Y nos daba cuatro opciones -por cierto, las cuatro correctas-. La más usada es ‘cao’ que, fonéticamente, suena prácticamente igual que ‘ciao’ en italiano. De ahí las risas, especialmente de Sara y del propio Lei, y la confesión de este último de las bromas que hay en China cuando un turista italiano saluda o se despide ;)
Me encanta cuando los alumnos chinos dicen esa frase. Mucho más, teniendo en cuenta que los españoles, cuando no entendemos nada, decimos que “nos suena a chino”. Pero tiene su sentido…
Bueno, hay un primer motivo que es evidente y que justifica que casi siempre se diga que la lengua materna es más fácil que la lengua que estudio. Pero hay otra razón muy interesante en este caso concreto: los verbos en chino, me cuentan mis estudiantes, no cambian ni la persona ni el número ni el tiempo. Es decir, si no queremos decir yo comí ayer sería algo así como yo comer ayer mientras que si mi intención es decir nosotros comeremos mañana sería nosotros comer mañana. Claro que es más fácil… los verbos.
De la fonética no podemos decir lo mismo pero conocer este aspecto de la organización del sistema verbal chino me ha ayudado a entender las dificultades de estos alumnos con nuestro sistema verba, realmente complejo y completo y a dotarme, si cabe, de un poco más de paciencia para con ellos.